Cosas Nuestras

Delegar

Somos de lo más comodinos! Rehuimos todo compromiso, todo esfuerzo extra.

Hasta cuando elevamos nuestras oraciones, le sacamos al bulto.

Damos gracias a Dios por los alimentos y le pedimos que también los lleve a los más necesitados.

O sea, delegamos nuestras obligaciones para arriba, que el jefe lo haga. Debiéramos ofrecer a Dios el propósito de hacerlo nosotros.

Llevar nosotros el pan al hambriento, no atenerse a Dios.

Aceptemos el privilegio de ser las manos de Dios que socorren al prójimo.

No nos limitemos a ser los pasivos becarios de la Providencia.

jvillega@rocketmail.com