Cosas Nuestras

Cuesta

Ayer terminó formalmente la cuesta de enero pero hoy nos amanecieron los mismos problemas y las mismas deudas.

Es hora de aceptar que son las penurias de siempre, simplemente más intereses.

Seguimos siendo pobres con ínfulas de rico y con problemas de próspero.

Ya no es prepararse para una eventualidad. Hay que cambiar de hábitos y asumir nuestras responsabilidades conforme a nuestras posibilidades.

Revisar, por ejemplo, la costumbre de pedir comida a domicilio y de salir a taquear o a comer.

Sencillamente gastamos demasiado dinero en comida, como si abundara con qué comprarla.

En cuanto a la ropa, moderar la dictadura de la moda; no podemos estar cambiando vestuario en cada estación.

Racionalizar el uso del automóvil organizando viajes y viajando a veces en camión.

 

jvillega@rocketmail.com