Cosas Nuestras

Cuentas

Un periódico serio debiera mandar tres reporteros a internarse unos días en la normal de los estudiantes masacrados.

Con permiso del director que vean cómo pasan un día en la escuela, cuál es la disciplina y cómo es el comportamiento de maestros y alumnos.

Que pregunten cómo se administran los dormitorios y quién está al cuidado de ellos. Que investiguen de quién era el camión donde se fueron los estudiantes. Que nos digan con qué objetivo salieron.

Con eso tendríamos la crónica puntual y no la historia de  buenos contra  malos. Esta no es la historia romántica de estudiantes enamorados de la justicia, sino una sórdida historia de malos y más malos.

jvillega@rocketmail.com