Cosas Nuestras

Crónicas

El periodista Bill O’Reilly necesitó dos libros para contar los últimos días de Jesús.

No son libros sagrados ni se limitan a repetir las crónicas de los evangelios.

Hurgó en fuentes seculares, recorrió el territorio donde vivió y predicó.

El resultado es una pieza periodística sobre una época y un espacio.

Alguien debería emprender una tarea semejante sobre nuestros héroes patrios.

Rastrear, a partir de la muerte de Hidalgo, cómo vivía México en esos días aciagos.

Porque la historia oficial es superficial y cabe en el revés de una estampita escolar.

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