Cosas Nuestras

Cortesía

Va tan aprisa la tecnología, que deja atrás las buenas maneras, las reglas de cortesía.

Hay que reinventar el Manual de Carreño, que  regía nuestra sociedad hace un siglo.

El que decía cómo dar un pésame, entregar invitaciones, mover el abanico.

Establecer, por ejemplo, en qué lugares y situaciones no se contesta el celular.

Si es válido sustituir el discurso y la declaración formal de un funcionario por un vulgar tuit.

O si una petición de matrimonio puede limitarse a un mensaje de texto.

¿Cuántas selfies, autoretratos narcisistas, vale publicar en el ¡Hola! de los pobres, el Facebook?