Cosas Nuestras

Comidas

En casa de mis padres eran 5 comidas al día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena. Dos o tres de ellas eran abundantes y cocinadas con manteca de puerco. Sin embargo, nadie estaba obeso ni tenía colesterol y demás plagas.

El problema no era la ingesta abundante que se resolvía con el ejercicio y trabajo duro. Nunca nos imaginamos una civilización en que todo lo comido es absorbido y provoca males.

Algo que ayudaba también era que los alimentos no se hacían viejos en el refrigerador ni en la despensa, todos se consumían frescos. Ahora para preservar los alimentos se procesan y se les agregan químicos. Nos envenenamos cotidianamente, echamos lonjas y agregamos tóxicos.

En aras de la salud habría que eliminar el refrigerador, el microondas y todo alimento envasado.

jvillega@rocketmail.com