Cosas Nuestras

Campaña

Las campañas políticas son vocingleras, tumultuosas, ruidosas y caras, muy caras.

Pero debajo del ruido, son un proceso muy serio de confrontar a los futuros electores con la voluntad, los propósitos y propuestas de los candidatos.

Su error será creer que importa más el insulto y la descalificación del adversario que las ideas propias.

Y todos los días hay que exponer por lo menos una idea en los foros que se abren. Y hay candidatos que, como en algunas películas fallidas, el argumento se les acaba a los cinco minutos.

Ahí es donde importan los cuestionamientos de los ciudadanos, las preguntas de los medios y la opinión de los especialistas.

No hay campaña fácil ni cómoda. Es la hora de conocer el territorio y los grupos a quien dice que cada apretón de manos es un voto prometido, y hay que saludar millones de manos.

Es un ritual republicano que agota a los políticos y a su público, pero del que saldrán quienes gobiernen y quienes colaboren con ellos.

jvillega@rocketmail.com