Cosas Nuestras

Calumnias

A  los que hemos trabajado en los medios de comunicación nos asombra y nos espanta la ligereza de las redes para calumniar y difamar.

Sin un atisbo de pruebas le cuelgan milagros y pecados a los funcionarios, a los políticos, a los artistas y hasta a los compañeros de escuela.

Sin que nadie se detenga a comprobar la veracidad de la fuente o de si está frente a un infundio imaginado por un chistoso o imaginativo testigo.

No hay mecanismo realmente útil para desmentir, corregir o de plano desautorizar ninguna de esas historias.

La gente las repite sin comentario alguno y a lo mejor les agrega detalles surgidos no de su información, sino de su imaginación.

Herramientas maravillosas que nos hacen pobladores de la era global se convierten en dardos envenenados y gratuitos.

jvillega@rocketmail.com