Cosas Nuestras

Lo Bueno

Para celebrar su cumpleaños Rebeca pidió almorzar barbacoa, y eso hizo ante los ojos no muy convencidos de los demás.

Su otro deseo es comerse un taco de palomitas de maíz en tortilla recién hecha  y lo va a cumplir más tarde.

Así va hallando uno todos los días pequeñas satisfacciones que disfrutar, después de todo no hay tantas cosas que desear, ni tantas cosas necesarias.

Aprender a distinguir una de otras es un ejercicio saludable y alentador.

Muchas cosas que dejamos atrás ya no eran importantes, o parecían que nunca podríamos renunciar a ellas.

Pero la vida enseña a limitarse con las pocas, buenas y posibles. Con las otras haces tu lista de imposibles para pensar en ellas cuando estés ocioso. 

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