Cosas Nuestras

Asombro

Cuando salió el primer hombre a la Luna, los medios lo cubrieron por encima de cualquier serie o noticiero.

El público quería saberlo todo sobre el espacio.

El fenómeno se repitió con los vuelos siguientes hasta llegar al número 10.

El vuelo 11 mostró la saciedad del público, la pérdida de su asombro, esta vez lo importante era el Súper Tazón con el mínimo de atención a los astronautas.

Las imágenes de la televisión eran dominantemente sobre el futbol. La misión espacial se veía en un solo recuadro en una esquina del televisor.

Así sería de ahí en adelante hasta convertir las noticias asombrosas en un mero chisme en el café.

jvillega@rocketmail.com