Cosas Nuestras

Asada

La gente que viaja a Monterrey dice que nuestra carne es única y que no tiene comparación con la que se vende en la mayoría de los estados de la República.

La explicación no es tan extraña, la diferencia no está en las reses sino en la pastura que consumen.

Nuestras vacas se las ven difíciles para comer. Se calcula un animal por hectárea y eso es lo que tiene que caminar para comer cada día con hierba escasa; además, al escarbar la tierra se traen consigo el azufre, la cal y otros elementos que le dan el sabor y la textura que la caracteriza.

Aunque en apariencia parece una desventaja la magra composición de la tierra, acaba convirtiéndose en ventaja por el esfuerzo del hombre y la técnica.

En varios estados de la República cuando pedimos carne nos resulta dulce y, la verdad, sin punto de comparación a la nuestra.

jvillega@rocketmail.com