Cosas Nuestras

Artista

Recuerdo las lecciones de un curso por correspondencia para convertirse en artista.

Recomendaba pararse frente a un espejo, levantar el pecho y verlo fijamente.

Después, expresar en voz alta y firme: ¡Yo soy un artista! Igual de simplistas son las fórmulas de los muchos libros de superación personal.

Vuelven facilito, en teoría, el convertirse en líder exitoso, respetable e influyente.

Basta con memorizar algunos hábitos exitosos, con repetir en mente mantras mágicos.

Engañosas alternativas al trabajo duro, al estudio permanente, al talento cultivado. Así que ni se pare frente al espejo a repetirse: ¡Yo quiero ser un gran ejecutivo!