Cosas Nuestras

Arraigo

Viven apenas seis familias en una remota comunidad, sin comodidad alguna.

Dice la autoridad que costaría una fortuna llevarles agua y electricidad.

Imposible hacerles una escuela para una docena de niños.

¿Por qué no ayudarlos a que se muden a la ciudad o al pueblo siguiente?

Porque no están dispuestos a dejar su espacio vital.

Ese es el arraigo, lo que nos ata a la tierra, por ingrata que sea.

Es la tragedia del exiliado, siempre añorando el terruño.

jvillega@rocketmail.com