Cosas Nuestras

Alternativas

Renegamos por llegar tarde al trabajo, pero sentimos que son plaga inevitable los congestionamientos. Los sufren la mayoría de las ciudades nuestras, sin importar sus dimensiones.

No es sólo la incomodidad personal; ya es problema de salud mental y de productividad disminuida.

Hay estrategias familiares, como evitar tantas vueltas, viajar juntos, racionar el gasto en gasolina.

Debe limitarse la antigüedad de los vehículos; a 15 años y quedan fuera.

Reducir el número de automovilistas exigiendo licencia y seguro para daños a terceros. Más metros y transmetros con apoyo federal, como si fuéramos chilangos.