Cosas Nuestras

Alcohol

Cuando celebramos una boda en el jardín de nuestra casa no servimos alcohol.

Explicamos que, por convicción, no avalábamos el consumo de bebidas embriagantes.

Recibimos advertencias de que la fiesta se iba a venir abajo, víctima de la abstinencia.

El jolgorio, sin embargo, fue alegre, lleno de bromas y con los comensales sin ganas de retirarse.

Es un mito, alentado por la publicidad, que el alcohol es elemento social obligado.

A los jóvenes principalmente hay que desalcoholizar su vida social.

Porque el alcoholismo ya es un problema para los muchachos y hasta para los niños.

jvillega@rocketmail.com