Cosas Nuestras

Albañiles

Noé, el del Arca, mandó una paloma para ver si ya habían cesado las aguas del diluvio.

Nosotros mandamos a los albañiles; si hallan empleo, es que se recupera la economía.

Por eso nos encanta su bullicio en los andamios, sus piropos a las guapas.

Con sus tacos calentados en una lámina, con su cascarita a pleno mediodía.

Hoy los celebramos en su día, el Día de la Santa Cruz.

Cada albañil empleado es una modesta victoria en la batalla contra el hambre.

La mejor noticia para nuestro espíritu, tundido por el marasmo económico.

jvillega@rocketmail.com