Cosas Nuestras

Ahorro

En el cumpleaños te regalaban una libreta de ahorros.

No era importante la suma que acumulabas, sino el hábito del ahorro.

Crisis y devaluaciones, más tarjetas de crédito, escarmentaron al ahorrador.

Pesos reunidos con esfuerzo y austeridad se redujeron a centavos.

Las tarjetas alentaron a gastar lo que no se tiene, lo que aún no se desquita.

Con réditos mezquinos, los bancos desalientan a los precavidos.

Es mejor negocio tenernos esclavizados con la dorada o la platino.

jvillega@rocketmail.com