Cosas Nuestras

Abundancia

El henequén sólo recuperó su auge durante la Segunda Guerra Mundial.

Dicen que los mayas iban a sus templos a rogar que el conflicto siguiera para siempre.

El algodón, que abundaba en los cincuenta, fue desplazado por las fibras artificiales.

Los metales preciosos se desplomaron en su precio durante 40 años.

Somos de los países con más petróleo pero lo dilapidamos entre corrupciones y atracos.

Los ferrocarriles cancelaron el servicio de pasajeros y hoy son de empresas extranjeras.

El mítico cuerno de la abundancia se esfumó y nadie se hace responsable.

 

jvillega@rocketmail.com