Cosas Nuestras

Aboneros

El tú me debes y tú también, es pleito común entre familiares, compadres o hasta vecinos, pero en el Gobierno es de vergüenza.

Por eso estamos como estamos. Es reprobable tanto para un lado como para el otro. Es una situación parecida a aquellos aboneros a domicilio.

La administración pública en todos sus niveles presume de la calidad de sus funcionarios, en especial en el sensible tema de las finanzas, por eso resulta incomprensible salten a la luz cuentas mochas.

El Estado tiene las suyas, los municipios las propias. Unos piden lo que les deben y los otros también.

Suena a risa. No tiene sentido. Habla de poca seriedad y responsabilidad. Y en medio de eso los ciudadanos son víctimas de su indolencia.

A los gobiernos les cae al dedo la canción: "Tomen chocolate y paguen lo que deben" y dejen de cometer desfiguros con el dinero de todos.

jvillega@rocketmail.com