Leviatán

El poder ofusca a los inteligentes

En una entrevista reciente el excandidato presidencial del PRI Roberto Madrazo dijo que en política “no cuenta la edad sino la actitud” en referencia a que después de su derrota en la elección del 2006 no ha ocupado ningún cargo político ni en la administración pública.

La cita es con el propósito de entender la contienda por la gubernatura entre dos políticos con ADN priísta: Esteban Villegas que representa al PRI de los últimos dos sexenios y José Rosas Aispuro que fue aspirante en el 2004 a la candidatura de gobernador, durante el proceso interno del mismo partido que postuló a Ismael Hernández Deras.

El Estado venía de ser gobernado durante tres sexenios por una sucesión de tres políticos pertenecientes a una misma generación: José Ramírez Gamero (1938) Maximiliano Silerio Esparza (1939) y Ángel Sergio Guerrero Mier (1935). Fueron 18 años en los que toda una generación política se quedó en el camino, frustrada frente a la ocupación del poder en la entidad.

Aquí se hace referencia a cuadros militantes del PRI que nacieron entre 1943 y 1960 que fueron marginados del derecho a ser designados candidatos por su partido, por eso es que Ismael Hernández Deras nacido en 1964, al tomar posesión como gobernador cumplía 40 años de edad y su antecesor al entregar había cumplido 69 años. Una diferencia de casi 30 años.

Jorge Herrera Caldera (1963) es designado candidato y José Rosas Aispuro (1961) que no era del grupo en el gobiernorenunció al PRI, fue  postulado por la Alianza PAN-PRDque hoy lo vuelve a registrar, ahora contra un candidato más joven,Esteban Villegas(1976)que es menor que él15 años.

Es claro que lo que hoy se vive en Durango es producto de la división política y de la lucha por el poder. Esto se debe a que, recordando a Ortega y Gasset, también los líderes y las generaciones políticas son hijas de sus circunstancias.

Parafraseando a Héctor Aguilar Camín, el poder ofusca a los inteligentes y enloquece a los que no lo son. La soberbia y la inmadurez son frecuentes en el uso del poder, lastiman dignidades y pisotean la razón de ser de la política.

Mientras tanto la sociedad observa con perplejidad y fastidio a una clase política fracturada, descompuesta y deshilachada. Traiciones y cambios de camiseta en todos los partidos. El PRI dividido, el PAN desdibujado y sin brújula, el PRD sin futuro y el resto de los partidos prácticamente inexistentes.

POSDATA. Un salto al vacío fue la inédita renuncia de los regidores y la dirigencia panista de Gómez Palacio para apoyar a Leticia Herrera y a José Rosas Aispuro. Las honras mortuorias del PAN están a cargo de sus propios militantes. Y ahora aclaran que mejor apoyan a Esteban.

 

torrescastilloj@yahoo.com.mx