Leviatán

La noche interminable de Iguala

A un año de distancia de la noche trágica del 26-27 de septiembre anterior en la que fueron asesinados más de 40 normalistas y civiles en el municipio de Iguala, la “verdad histórica” es rechazada y la falta de confianza profundiza la crisis de credibilidad institucional.

En todo este tiempo la protesta exacerbada de los normalistas agraviados destruye edificios públicos, toma autopistas, secuestra vehículos y siembra el caos con la consigna: “vivos se los llevaron, vivos los queremos”.

El tema es preocupante y delicado por las graves contradicciones en que incurrieron las instancias que participaron en la integración de la averiguación previa de los hechos. Mientras que la Fiscalía General de Guerrero aseguró en su informe  que los estudiantes llegaron a Iguala cerca de las 21 horas del 26 de septiembre, la PGR en su indagatoria dice que llegaron a las 14 horas.

En tanto que la Fiscalía estatal mencionó el secuestro de un quinto autobús con disparos, la procuraduría federal no lo incluye en su averiguación.

En medios nacionales y locales se ha especulado que  ese autobús tomado por normalistas,cargaba un bulto de droga perteneciente al grupo delictivo “guerreros unidos” dueño de aquélla plaza y al que se le atribuyen las ejecuciones de esa noche.

Los peritos de la Universidad de Innsbruk en Austria determinaron que de las piezas óseas localizadas en el basurero municipal de Cocula, se encontró ADN de dos de los normalistas supuestamente incinerados.

Sin embargo  el informe de Expertos Independientes (GIEI) designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos asegura que no hay evidencias de que un fuego de esa magnitud haya ocurrido, ni que los estudiantes hayan sido incinerados en el basurero.

El problema ahora es volver a investigar y que el resultado sea creíble.La noche interminable de aquélla tragedia que hoy es una loza que pesa sobre este gobierno, fue el detonante de un Estado secuestrado por el narcotráfico, la delincuencia organizada y la violencia social.

El saldo es negro:Canacintra calcula que este año más de mil 300 empresas han cerrado por la inseguridad en Guerrero y la Normal Rural de Ayotzinapa tiene un año sin clases pero eso no impide que siga recibiendo un presupuesto de 49 millones de pesos anuales.

POSDATA. En la carrera por la gubernatura de Durango ya hicieron presencia la guerra sucia, las campañas negras y las encuestas a modo para descarrilar contendientes. En este escenario del PRI dividido no se descarta un “tercero en discordia” ni es remota la alternancia en el gobierno estatal.

Los candidatos a alcaldes también  serán determinantes en la elección. 



torrescastilloj@yahoo.com.mx