Leviatán

Las fobias de Trump

Los grandes hechos y personajes de la historia aparecen dos veces decía Carlos Marx “una vez como tragedia y otra vez como farsa”. La primera vez México sufrió la tragedia cuando fue vilmente despojado de 2 millones 400 mil kilómetros cuadrados de su territorio, que pasaron a ser propiedad ilegitima de los Estados Unidos.

Después de 170 años la “segunda vez”  ya se ha empezado a escribir por el presidente electo del país vecino, que no pierde oportunidad para ofender y humillar a los mexicanos. El triunfo de Trump marcará el fin de una época y el principio de otra caracterizada por los atropellos y el abuso de poder de quien cumplirá sus desastrosas promesas de campaña aunque estas vayan en contra de su propio país.

Durante más de un año los medios de comunicación y los analistas políticos se negaron a aceptar que este personaje pendenciero pudiera ser el candidato presidencial del Partido Republicano y que no lograría triunfar frente a Hillary Clinton, sin embargo, una y otra vez resultó que si fue posible.

Lo más probable es que las bravuconadas en su campaña serán el pan de cada día de su gobierno contra México y contra el mundo.

A estas alturas todo se puede esperar de este presidente del país más poderoso de la tierra. Los peligros de su mandato ya generan daños severos a nuestra economía y es que en una relación asimétrica no podemos asumir nada, ni la supervivencia del Tratado de Libre Comercio ni la suscripción de acuerdos racionales entre vecinos sobre la construcción del muro, la deportación de inmigrantes, el discurso antimexicano y sobre los impuestos a las remesas entre otros asuntos.

Frente a la hostilidad del principal socio económico de nuestro país y su desprecio a nuestra relación bilateral México no debe doblegarse. Vienen tiempos difíciles pero debemos enfrentarlos con dignidad y valentía. Si la presidencia de Trump es una amenaza para México la pregunta es ¿estamos preparados para enfrentarlo? 

John F. Kennedy lo dijo: No negociemos nunca por miedo pero no tengamos miedo de negociar. 


torrescastilloj@yahoo.com.mx