Leviatán

Tumbos de la democracia (2)

Autor prolífico de novela, oportuno en el ensayo y en la columna periodística, Héctor Aguilar Camín es un referente nacional del análisis político de los temas de nuestro tiempo. Con su agudeza recupera el pensamiento de José Antonio Aguilar Rivera cuando dice que la democracia esperada había dado a luz una “creatura grotesca que hoy parece inaguantable”.

Luego de declarar que se ha roto el tabú de las bondades de la democracia mexicana asegura que parte de la idealización de esa diosa es el hecho de que se saluden rutinariamente “sus bendiciones sin mirar sus deformidades”. No es un juego imperfectamente jugado, más bien es “un juego distinto al buscado”.

Aguilar Camín retoma la información de Latinobarómetro en la que  consigna que en pérdida de confianza en la democracia México ocupa con 37% el más bajo lugar entre los países de América Latina, cuyo promedio de confianza en la democracia es de 56%. La nuestra, denuncia, es una democracia que produce gobiernos irresponsables y elecciones subastadas.

Con severidad se queja de que bajo la simulación federalista nuestra democracia “creó gobiernos que suplieron la división de poderes por la complicidad de poderes”, otorgó a los gobiernos locales una autonomía financiera que no tenían y una impunidad política “de cuya profundidad apenas empezamos a caer en cuenta”.

Respecto del régimen presidencial mexicano recomienda que si queremos mejorar la gobernabilidad debemos “poner un freno a la fragmentación y a la falsa pluralidad” que solo dispersa el poder y empobrece la representación, o bien, establecer un régimen parlamentario que permita gobiernos de mayoría.

Sobre el financiamiento público establece que lejos de vacunar los procesos democráticos contra el poder del dinero, el diseño vigente los ha corrompido al grado de que “nuestras elecciones parecen una subasta”. Estima que ha llegado el momento de revisar todo el sistema  regulatorio y de relegislar el tema del dinero y los spots que se dan a los partidos, pero sobre todo  urge una profunda reflexión sobre el tipo de democracia que queremos y el tipo de régimen político que México necesita.

Después de releer el texto queda el mal sabor de boca de que nuestra democracia, de ser primero una gran promesa se ha convertido en una gran decepción, sin embargo existe la esperanza de que pronto se active desde la sociedad un verdadero cambio que reivindique los valores originarios de México. El ejercicio del voto no es suficiente.

POSDATA. Los votos indican que el PRI en Durango gana la mayoría pero no absoluta en el Congreso del Estado. La Laguna lleva mano y la lógica apunta a Sergio Uribe Rodríguez como el líder de la próxima legislatura.

 

torrescastilloj@yahoo.com.mx