Leviatán

Señores Gobernadores de Coahuila y Durango:

Desde que resurgió en la comarca la demanda ciudadana del estado de La Laguna, su silencio ha sido interpretado como una decisión adoptada para que el simple paso del tiempo sepulte a este proyecto, o bien, para que se entienda que el rechazo de sus gobiernos es definitivo y no es negociable. Con todo respeto, es un desacierto político ignorar o rechazar esta gestión profundamente sensible de los laguneros, porque ustedes no sólo desalientan el diálogo democrático sino que se desentienden de la atención sustantiva de las causas de esta crisis cultural, económica y de seguridad que tiene postrada a la Comarca. ¿A que quieren condenar a nuestra región? ¿A seguir viviendo el abandono de sus gobiernos que han privilegiado siempre a las capitales de nuestros estados? Esta carta es un llamado a su conciencia para que rectifiquen una larga historia de inequidades en la que la peor parte nos ha tocado a nosotros.Aprovechemos esta oportunidad trascendental.
Descalificar este movimiento por los candados constitucionales y políticos para la erección de nuevas entidades, es negar la esencia de la política desde una posición de gobierno. La buena política, también la más escasa, se desnaturaliza desde el poder cuando se cancela el diálogo auténtico con las organizaciones de la sociedad civil como ELLA, Renacer Lagunero, LagunaYoTeQuiero, Observatorio Gomezpalatino, Consejo Cívico de las Instituciones, Ruedas del Desierto, el programa social Héroes Laguna, Fundación Renacimiento, entre muchas otras que conforman el nuevo rostro de la sociedad comarcana. Les propongo que en breve se convoque a una cumbre de la sociedad civil y el gobierno, en la que se suscriba un gran acuerdo por La Laguna, del que surja un organismo fuerte que formule diagnósticos, agendas y propuestas para construir un plan estratégico por la renovación histórica de la Comarca Lagunera. Cuando hay inteligencia y voluntad es posible construir el futuro. Ni el olvido ni el desdén son el camino. Los laguneros no comulgamos con la mentira, la soberbia ni la demagogia.
Discrepar no es descalificar, ceder no es perder.
Les deseo lo mejor.


torrescastillo@yahoo.com.mx