Leviatán

Populistas

En el cierre de la Cumbre de Líderes de América del Norte una reportera preguntó a Peña Nieto si equiparaba el discurso de Donald Trump con el de Adolf Hitler o el de Benito Mussolini y que tan preocupado estaba con su propuesta de levantar un muro en la frontera entre México y Estados Unidos.

El presidente de México habló sobre la aparición de “actores políticos, liderazgos que asumen posiciones populistas y demagógicas” que  destruyen todo lo que ha costado décadas construir. Son liderazgos que venden respuestas fáciles a los problemas del mundo. ”Pero nada es así de simple y sencillo, gobernar es complejo y difícil”.

En el mundo globalizado de hoy las organizaciones económicas y políticas de los países se ven desestabilizadas por el discurso de que si las naciones se aíslan funcionarán mejor. Es el caso de la salida del Reino Unido de la Unión Europea aplaudida por el virtual candidato republicano que se compromete a romper el Tratado Norteamericano de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.

En México Jorge Castañeda que se propone ser candidato independiente único a la presidencia en el 2018, declaró que AMLO es visto como una alternativa antisistémica, sin embargo asegura que lo peor que le podría pasar a este país sería “volver a las políticas económicas, sociales e internas de Luis Echeverría y José López Portillo”. Por su parte Raymundo Riva Palacio escribe que si Trump y López Obrador llegaran a la presidencia en sus países “los congresos enfrentarían sus presiones para derogar el Tratado de Libre Comercio”.

La verdad es que nuestro país vive un grado de deterioro social y político que no permite ver con claridad el futuro. Lo que hoy sucede en otros países puede replicarse en México porque no vivimos en una isla apartada del mundo. No es lejano a nosotros el conflicto político y el caos en el que se debaten países como España, Venezuela y Brasil entre otros. Internamente la elección reciente de gobernador en Veracruz es el caso más patético de la descomposición política que vivimos.

Entre los políticos populistas y no populistas existe una línea muy delgada, porque lamentablemente frente a los ojos de los mexicanos la clase política en general, sin distinción de partidos, es presa de las mismas prácticas de corrupción que la colocan en los niveles más bajos de aceptación ciudadana. Nuestra democracia se ha enredado tanto que hoy no elegimos al mejor sino al menos peor.

POSDATA. Con la manipulación de la ley y el abuso del poder, el actual presidente del Tribunal de Justicia Apolonio Betancourt pretende permanecer en el puesto un sexenio más para convertirse en el cacique del poder judicial de Durango. Un absurdo más de la pequeña política. 


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