Leviatán

Política y dinero

Carlos Hank González, hombre de poder del llamado presidencialismo mexicano, incorporó a la sabiduría política nacional aquélla frase que permanece para muchos como  principio universal: un político pobre es un pobre político.Con la transición democrática y el neoliberalismo económico, en el país se dieron dos cambios fundamentales: la creación del IFE, organismo autónomo de elecciones que sustituyó a la comisión nacional electoral que presidía el secretario de gobernación y el financiamiento público a los partidos políticos tanto para sus actividades ordinarias como para las campañas electorales.Para el control y vigilancia de los ingresos y gastos de los partidos, se crearon - y se siguen perfeccionando - mecanismos de fiscalización que se aplicaron con rigor en los casos de Pemexgate y los Amigos de Fox, mediante penalizaciones  cuantiosas que afectaron por varios años las prerrogativas económicas del PRI y del PAN respectivamente, sin embargo la fiscalización sigue siendo un tema inacabado porque tanto partidos como candidatos, encuentran siempre la forma para ejercer dinero ilícito en las campañas políticas.Con el registro de los tres nuevos partidos nacionales, el Consejo General del INE aprobó que  se les entregarán  cerca de 32 millonesa cada uno, provenientes de la bolsa general de prerrogativas aprobada para  el año en curso, con lo que el financiamiento partidista no se incrementa, pero sí afectará los ingresos de los partidos con registro previo, ya que éste año dejarán de recibir casi 100 millones de pesos y en el 2015 más de 307 millones.Para cumplir con la nueva legislación electoral la distribución de recursos públicos del ámbito federal se replicará en los 32 Estados, incrementándose en 1300 millones de pesos el financiamiento ordinario de los partidos,respecto de lo que reciben en el presente año. Con este aumento los partidos políticos costarán al erario del año próximo poco más de 9 mil millones de pesos y en 2018 el costo para el contribuyente podría ser del orden de los 10 mil millones de pesos.POSDATA. Con el nuevo financiamiento, en el año entrante Durango tendrá un incremento ya que los partidos recibirán más de 53 millones de pesos frente a los 42 millones de éste año y Coahuila aumentará la suma de poco menos de 54 millones  de pesos a más de 81 millones para repartir entre los partidos. La preocupación es por la presencia del financiamiento ilícito que desnaturaliza los principios básicos de la democracia. 


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