Leviatán

Nuevo proyecto o alternancia

Si la esencia de los sistemas democráticos es la confrontación de ideas y propuestas, la confrontación de los proyectos políticos en Durango es fundamental para saber si un candidato a gobernador tiene el carácter y está capacitado para dirigir el Estado en el próximo sexenio.

Lo que trasciende en los medios masivos y digitales es que los candidatos Esteban Villegas y José Rosas Aispuro vienen desarrollando sus campañas con el modelo tradicional en la búsqueda del apoyo popular. Sin embargo el gran desafío es la resistencia de una ciudadanía incrédula y desesperanzada, la dispersión del estado, sus grandes carencias y su complejidad.

A Durango se le llama “Chiapas del norte” por su atraso equiparable al de aquél estado del sur del país. Con una población superior al millón 754 mil habitantes ocupa la posición número 24 respecto de las 32 entidades federales. El 60% de sus habitantes se concentra en Durango, Gómez Palacio y Lerdo, el resto vive en los 36 municipios restantes.

La minería es la rama económica que genera mayor riqueza en el estado sin embargo los grandes beneficiarios de la producción de metales preciosos son los empresarios mineros. La economía sufre graves problemas de distribución de la riqueza, se ubica en la zona del país con menor ingreso y con más del 50% de la población que vive en condiciones de pobreza, según datos del Consejo Nacional de Población.

Otros problemas del Estado son la inseguridad, el desarrollo económico precario, el desempleo, desigualdad social, infraestructura urbana insuficiente, deficiencias en los servicios públicos, asentamientos irregulares, precaria imagen urbana y muy pobre participación social entre otros.

Más allá del debate, de los mensajes electrónicos y la imagen mediática que proyecten los candidatos; de sus agendas intensas y de su contacto directo con la ciudadanía que desde luego influyen en la búsqueda del voto, lo más relevante es que los candidatos confronten públicamente sus proyectos de gobierno para que uno de los dos logre conectar con la mayoría de los duranguenses y que su ofertase posicione como la más audaz, ambiciosa y coherente para el futuro de Durango.

Si hoy la mayoría vive descontenta con el presente y recelosa con el futuro, los candidatos deben reinventarse y construir una propuesta política vacunada contra la demagogia, la mentira y los populismos.

POSDATA. El primer debate fue un ejercicio democrático que confrontó dos visiones, dos tiempos, dos generaciones de la política. La generación desplazada y la generación que tomó el poder desde el 2004. La primera va por la alternancia, la segunda por la continuidad y un nuevo proyecto.


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