Leviatán

Mayorías y consensos

Desde 1997 en la Cámara de Diputados y en el 2000 en la de Senadoresse rompió la mayoría absoluta de un partido político y se inició la práctica del consenso, como condición para lograr mayorías simples o calificadas en la aprobación de leyes o reformas constitucionales.
Con razón Alexis de Tocqueville lo advirtió en su tiempo: la democracia es un sistema extraordinariamente defectuoso y el primero de sus defectos es el conocido peligro de la tiranía de la mayoría. Por muchos años en el congreso mexicano los debates los ganaba la oposición pero en la votación los perdía frente a  una mayoría aplastante.
En casi dos décadas con un congreso dividido en el que el poder ha perdido dueño, hemos generado una democracia poco productivacon una clase política que ha carecido del talento para emplear los instrumentos del poder en un contexto pluralista. Hemos vivido procesos legislativos complicados por la incapacidad para armar coaliciones estables de mayoría, irresponsabilidad de las oposiciones, tomas de tribuna, fracturas, parálisis y finalmente pobres resultados en la calidad y el número de las leyes que el país necesita.
Por todo esto llamó la atención, en su primer día de gobierno, el anuncio del presidente de la República de un Pacto por México suscrito por los dirigentes de los partidos políticos nacionales más representativos, en el que se comprometieron públicamente a desahogar en sus términos una agenda legislativa de temas torales de la vida nacional. Dicha agenda se cumplió parcialmente el año pasado hasta que dejo de operar el pacto,ya que se aprobaron reformas constitucionales en las materias de educación, político electoral, energética y de telecomunicaciones.
Las llamadas reformas estructurales para su aplicación requieren de leyes secundarias que las regulen, es decir,  pasar de la Constitución a la ley, sin embargo ha terminado el período ordinario de sesiones, se han agotado los plazos autoimpuestos en los transitorios de dichas reformas y estas leyes se agendarán en períodos extraordinarios.
Para la aprobación de estas leyes solo basta el voto de la mayoría simple que el PRI la tiene junto con el Verde y el PANAL en Diputados y le faltarían tres votos en Senadores, pero por ser leyes estratégicas seguramente el gobierno privilegia el consenso para su legitimación.
POSDATA. La idea del Estado de La Laguna puede parecer proyecto político, afán separatista, manipulación maquiavélica, lo cierto es que desde la aparición de ELLA los gobiernos de Coahuila y Durango no han podido ignorar a La Comarca Lagunera.


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