Leviatán

Mayorías artificiales

El pasado 23 de mayo se publicó en el Diario Oficial de la Federación la nueva Ley General de Partidos Políticos y a menos de un mes la Cámara de Diputados, en un período extraordinario, aprobó la reforma del artículo 87 de la misma ley, sin embargo el Senado cerró el período y no le dio entrada a dicha reforma, luego de que el PAN se inconformó al considerar que se pretende dar “vida artificial” a los partidos minoritarios.El fondo del litigio radica en que éste articulo dispone que los partidos ya no podrán “distribuir ni transferirse votos mediante convenio de coalición” y que el voto marcado por más de uno de los partidos coaligados, solo será válido para el candidato postulado y no contará para la asignación de representación proporcional, disposición que además pone en alto riesgo la conservación del registro de los partidos chicos que deben sumar en las próximas elecciones -tal como lo mandata el artículo 41 constitucional-  al menos “el tres por ciento del total de la votación válida”.Para enfrentar este embrollo la mayoría de los partidos promovieron una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia porque, sostienen, violenta elderecho de libre asociación y representación, recurso que deberá ser resuelto a más tardar 90 días antes del inicio del proceso electoral en octubre. Si la resolución de la corte confirma la constitucionalidad del artículo 87, entonces los partidos que quieran coaligarse tendrán que armar una estrategia que garantice que el ciudadano a la hora de votar solo cruce un emblema de los partidos que integran su coalición.En estas condiciones el dilema no será menor para quienes pretendan coaligarse en 2015, porque será una elección intermedia que históricamente registra altos niveles de abstencionismo y participarán solos los tres nuevos partidos que recibirán su registro a más tardar en éste mes de julio.Todo lo anterior en un contexto de desprestigio de las organizaciones partidarias, de ruptura de sus élites con la sociedad, de clientelismo  y de opacidad en el manejo del financiamiento que les otorga el Estado. Los partidos no han entendido que ya no tienen el monopolio de la representación ciudadana, que se ha erosionado por el protagonismo de algunos medios de comunicación y las redes sociales que están cambiando de forma drástica el debate político.POSDATA. En Durango y Coahuila se ha distorsionado la figura de la coalición de partidos, al convertirla en un burdo instrumento de simulación que desnaturaliza la militancia partidaria e irrita a la ciudadanía. 


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