Leviatán

Mayoría silenciosa

Es un concepto de sociología política que se refiere a la población que no se manifiesta públicamente. En los casos extremos hubo dictadores y mandatarios de regímenes totalitarios  que se dijeron apoyados por esa mayoría silenciosa para legitimarse, publicitando la ausencia de los más en las protestas contra sus acciones. 

Fue el presidente de Estados Unidos, Richard Nixon quien el 3 de noviembre de 1969 dirigió un mensaje a la nación en el que pidió el apoyo de “La gran mayoría silenciosa” a su plan que terminaría con la guerra de Vietnam en contraposición a los que pedían la retirada de las tropas americanas.

Extrapolando este concepto a nuestro país podríamos inferir que el fenómeno de una mayoría silenciosa se presentó el pasado 5 de junio en casi todos los estados donde hubo elecciones. Las crónicas y las columnas políticas nacionales y locales relataron las incidencias de una jornada electoral caracterizada por la información inexacta que proporcionaron durante el día las encuestas de salida. 

A la pregunta que hicieron los encuestadores a los electores que ya habían sufragado sobre el sentido de su voto, muchos contestaron con una mentira, por eso en los cuartos de guerra de los candidatos y de los partidos hubo sorpresa con la información de su encuestadora y se exhibieron al anunciar “triunfos” que no se conciliaron más tarde con los escrutinios reales de la elección. 

No es descabellado un acuerdo tácito de esa mayoría silenciosa que desconcertó a muchos y que en los hechos anticipa desde ahora comportamientos impredecibles tanto en las elecciones del 17 en los estados de México, Coahuila y Nayarit, como en los comicios presidenciales del 2018 que vendrán acompañados de procesos electorales en 29 entidades de la República. 

Por lo pronto la complejidad del conflicto entre el gobierno y la CNTE ha puesto a prueba la consistencia de dos aspirantes a la candidatura presidencial del PRI: los secretarios de Educación y de Gobernación, el primero se engolosinó en su lucha frontal contra el magisterio disidente hasta lograr meter a la cárcel a los líderes de la sección 22 que provocó enfrentamientos y muertes en Oaxaca.

Aurelio Nuño se quedó en el camino y Osorio está en la cuerda floja con una mesa de diálogo del todo por nada. 

Detrás de los docentes inconformes esta AMLO que abiertamente  apoya su movimiento, articula el caos en la ciudad de México para desquiciarla y para arrinconar al gobierno federal. 

En este momento no sabemos de las turbulencias que puedan surgir en el futuro porque la realidad no parece actuar en favor de nadie. Sería insensato predecir la conducta de la mayoría silenciosa en los próximos procesos electorales. 


torrescastilloj@yahoo.com.mx