Leviatán

La Laguna sin proyecto

En la última década esta región ha sufrido los estragos de la inseguridad y de la inestabilidad económica que han trastocado  su desarrollo integral y la vida cotidiana de los laguneros.

Con el despliegue del Ejército se redujeron los crímenes de alto impacto pero se han elevado los delitos del fuero común como el robo a negocio y casa habitación, el homicidio doloso y el robo con violencia, tal como lo consigna el Consejo Cívico de las Instituciones de La Laguna.

Más allá del discurso triunfalista de las autoridades que  comparan las cifras delictivas con las de los años de mayor violencia, sin garantizarle  seguridad a la población lagunera, persiste la sensación de que en cualquier momento regresen los enfrentamientos entre grupos delictivos, como ha sucedido en otras latitudes del país.

En este tema y en todo lo que tiene que ver con el desarrollo y la gobernabilidad  de la Comarca, poco pueden hacer los presidentes municipales ahogados por haciendas  endeudadas, por una desbordada necesidad  de  servicios y programas sociales para  los que no hay presupuesto que alcance y por las decisiones y  compromisos que les imponen los Ejecutivos estatales, como le sucedió a Torreón con la ocurrencia del anterior gobernador de tumbar el  palacio municipal y construir obras faraónicas no prioritarias que heredaron deudas millonarias al municipio.

En el caso de Gómez Palacio y Lerdo, luego de comprobarse actos de complicidad con el crimen organizado en las policías municipales y en el CERESO II, fueron consignados mandos y elementos policíacos, desaparecieron las dos corporaciones y fue clausurado en forma definitiva el centro penitenciario.

Sin embargo han pasado más de dos años, con un proceso electoral federal en marcha y con una sucesión estatal adelantada, se ve remota la restauración de las policías municipales y entretanto permanece el clima de indefensión de la gente en ambos municipios.Los gobernadores se han encerrado en sus despachos y el  Gobierno Federal no tiene proyecto para la Comarca.

Es cierto que hay más sociedad civil ahora que hace una década pero está muy fragmentada.

Urge convertir el hartazgo y la decepción en estrategia que unifique y reivindique el auténtico espíritu lagunero. 


torrescastilloj@yahoo.com.mx