Leviatán

Golpe de timón

La gran indignación provocada por la matanza de Iguala se puede explicar no solo por la terrible tragedia del asesinato de los estudiantes, sino porque recoge una acumulación de agravios a nuestra sociedad y porque es la síntesis dolorosa del desastre nacional que se inició desde la declaración de guerra contra el narcotráfico emprendida por el gobierno del sexenio anterior.Con la “guerra de Calderón” se inició un proceso intempestivo que ha sumido a regiones enteras del país en el miedo y la impotencia  frente a miles de muertos, desaparecidos, secuestrados y torturados. Con políticas públicas no solo fallidas sino contraproducentes, se  enfrentó al crimen organizado y en amplias zonas del paísno solo fue desaparecido el Estadosino que fue sustituido por los delincuentes.El drama de Iguala prueba que minimizar la violencia en los medios desde la nota oficial, probablemente destense el ánimo social durante algún tiempo pero no cambia la realidad. Los hechos hablan de un grave incremento de la violencia y de las expresiones inhumanas de la delincuencia organizada. Ahora vemos  que más allá de la estadística del delito lo que hoy está en juego es la viabilidad del Estado mexicano.En el país ahora tenemos más interrogantes que respuestas pero sobre todo hoy nos preguntamos ¿Qué hacer? con un poder judicial incompetente, donde el 90% de los delitos se mantienen impunes,con el descrédito absoluto deuna clase política  que se aprovecha de los vacíos del Estado para la rapiña y  con una sociedad que no sabe qué hacer para impedir la corrupción de los políticos enquistados en el poder y en la oposición, ni cómo contener a  los grupos delincuenciales.En ésta crisis que vive el país,el presidente Peña Nieto, por primera vez parece haber perdido la iniciativa. Internacionalmente fue reconocido por sus exitosas reformas estructurales, sin embargo ahora se tropieza  con la caída en los precios del petróleo. El caso Iguala envuelto por una combinación  de impunidad, corrupción y oportunismo, ha encendido focos rojos en las más altas esferas del poder, mientras que muchas voces manifiestan gran preocupación por las tensiones que enrarecen el panorama político nacional. Muchos mexicanos esperamos del presidente  serenidad y un golpe de timón que convierta esta crisis en oportunidadque recuperela gobernabilidad y el pulso de la nación. Ir por el estallido sociales apostarle a la anarquía, al colapso económico y a la ruptura de la vida nacional.POSDATA. En el peor momento del sexenio de EPN se estrenó a nivel nacional “La dictadura perfecta”. El gobierno de Durango, sin previa consulta, con su silencio ha querido esconder el error de haber facilitado las locaciones y todo el apoyo oficial a la filmación de esta película, sin embargo se sabe que no convenció de su inocencia al principal residente de Los Pinos. Decía Álvaro Obregón que el primer error es el que cuenta, lo demás son consecuencias. 


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