Leviatán

Gobierno sin mayoría

Ya en el 88 el PRI había perdido la mayoría calificada de dos terceras partes en el Congreso –necesaria para aprobar reformas constitucionales y tomar otras decisiones- lo que ha obligado al presidente en turno y a su partido a negociar el voto, al menos con otro partido al interior de las dos cámaras legislativas.  Fue en 1997 cuando el PRI perdió la mayoría relativa y desde ese año pasó a la historia el informe del Ejecutivo como “el día del Presidente”. Desde el segundo trienio del gobierno de Ernesto Zedillo  la Cámara de Diputados dejó de ser gobernada por un solo partido y a partir del 2000  ambas cámaras se han conformado por los grupos parlamentarios que por sí solos no han conseguido la mayoría en el Congreso.En estos 18 años el PRI ha sido la primera minoríay solo en una legislatura el PAN fue la bancada más numerosa. En términos llanos esto significa que en una democracia presidencial el elector puede decidir no otorgar mayoría en el Congreso al partido del presidente, para evitar cambios autoritarios y para mandatar el acuerdo  entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.  Frente a la jornada del 7 de junio, las encuestas previas al inicio de las campañas indican  las preferencias electorales en favor del PRI con 30 puntos, seguido por el PAN con 26 y la izquierda divide la intención del voto con 13 puntos para el PRD, 9 para Morena y 3 puntos para el MC. El Partido Verde alcanza una preferencia de 11 puntos y el resto de los partidos que tal vez no lograrían el umbral del 3% para conservar su registro.Así el PRI tendría la primera minoría que en coalición con el Partido Verde conservaría el control que hoy tiene y  la derecha sería su principal interlocutor en las negociaciones.Los hechos de los últimos meses  han dejado heridas abiertas y el estado de ánimo de los mexicanos es de pesimismo y de disgusto con lo electoral. Por lo tanto es previsible que las elecciones de este año no modifiquen la correlación de fuerzas tanto en la Cámara de Diputados como en los Estados donde habrá comicios concurrentes. POSDATA. En Durango solo el IV distrito se anticipa competido para el PRI, tanto por la división interna del PAN como por la indigencia política del resto de los partidos. En el II distrito, sin exagerar, la candidata Rocío Rebollo puede ganar sin hacer campaña, no solo porque la competencia es menor, sino porque aún está presente la huella de su padre y porque cuando estuvo al frente del Ayuntamiento de Gómez Palacio, en los tiempos más violentos de la región, dejó constancia plena de su temple y dignidad. 


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