Leviatán

Futuro incierto de La Laguna

Procuremos ser padres de nuestro porvenir, que hijos de nuestro pasado: Miguel de Unamuno.


Luego de sufrir los embates de una crisis económica global, una ofensiva violenta de la delincuencia organizada y un abandono irresponsable de los gobiernos estatales, la Comarca Lagunera cayó en un estancamiento económico que generó más miseria, desigualdad y desempleo, pero sobre todo un estado de ánimo depresivo de la sociedad y en particular de los jóvenes.

Aunque la inseguridad ha cesado parcialmente y la economía nacional es afectada por la caída de los precios del petróleo, la política de los gobiernos de Coahuila y Durango sigue siendo la misma de siempre al privilegiar a sus capitales con grandes inversiones en infraestructura y al destinar muy pocos recursos para La Laguna en obras cosméticas y de baja calidad.

Se ha repetido hasta el cansancio que el aporte económico de la región a los Estados es superior al de las dos capitales, sin embargo los gobiernos locales no se comprometen con el desarrollo de la Comarca ni menos por un reparto equitativo de los ingresos.

Como  lo escribe un periodista comarcano: tienen olvidada a La Laguna. Gómez Palacio y Lerdo “seguirán como lo que son urbanamente: rancho grande.

Y de Torreón ni que decir”.

El rezago es inmenso y el dia-gnóstico abrumador: grandes deficiencias del hospedaje industrial, vacíos de infraestructura, descoordinación y confrontaciones entre Estados y municipios, ausencia de un proyecto integral para el desarrollo regional y de una estrategia seria de promoción, pero sobre todo el abandono de los gobiernos locales.

El sentir de la sociedad lagunera es de impotencia, frustración y de un desánimo cada vez más extendido.

Ni la presión social por la creación del Estado de La Laguna ni la movilidad de la sociedad civil han conmovido a los gobernantes. No se ofrecen alternativas ni hay iniciativa política oficial. La única respuesta es el silencio.

El problema de fondo es que La Laguna es una región dividida que no ha sido capaz de unirse para exigir un trato equitativo, digno y decoroso.

Urge construir proyectos de gran calado para relanzar a la región hacia la modernidad, pero para lograrlo se necesita, desde ambas vertientes del Rio,una opi-nión pública unida, la movilización y la audacia de una ciudadanía organizada comprometida con la historia y el porvenir de esta Comarca Lagunera. 


torrescastilloj@yahoo.com.mx