Leviatán

Falta sensibilidad y voluntad política

Frente a un conjunto de hechos que justifican a plenitud la necesidad y la exigencia ciudadana de la creación del Estado de La Laguna, tanto el gobierno federal como los gobiernos de Coahuila y Durango, han ofrecido como respuesta el silencio y la cerrazón como rúbrica del abandono sistemático de la región, que ha generado el estancamiento, la inseguridad, el desempleo, el deterioro ambiental y un sombrío futuro para los laguneros. Ignorar o hacer como que no vemos esta realidad es irresponsable. La Comarca Lagunera no merece este trato y la resistencia de sus pobladores tiene sus límites.Las estadísticas son contundentes: el Instituto Mexicano para la Competitividad reveló en su último informe que nuestra región descendió cuatro puntos, ya que ocupaba el lugar 44 y cayó al 48 en el plano nacional. En cuanto al Producto Interno Bruto per cápita de la zona metropolitana, este descendió 1.95 % entre 2007 y 2012, mientras que en Saltillo y la ciudad de Durango operó un incremento del 18.07% y el 5.98% respectivamente.La imagen de los parques industriales es deprimente tanto por su infraestructura como por la calidad en la operación de los servicios públicos, pero lo más grave es que desde hace más de una década no se han instalado en la región empresas que ocupen mano de obra especializada, con salarios que incidan en la reactivación de la economía regional.Un diagnóstico serio sobre la región debe preocupar al gobierno y a la sociedad. El discurso oficial que busca convencer con salidas inmediatistas no convence ni engaña a nadie. La crisis de La Laguna es real y su atención debe ser integral y multifactorial. La demencia, decía Einstein, es hacer las mismas cosas, esperando un resultado distinto.Ignorar los problemas no los resuelve. No es lo mismo suturar profesionalmente una herida que dejarla abierta expuesta a una futura infección. Guardar silencio puede ser una gran virtud o una enorme complicidad. Los gobernadores deberían asumir con responsabilidad la iniciativa política,  elevando la demanda al nivel del Presidente de la República, para que se instale una mesa de acuerdos sobre el futuro de la Comarca con la más amplia representación de la sociedad lagunera.POSDATA.Que no se confundan las buenas formas con la sumisión o el conformismo. Las autoridades han menospreciado la firma de 400 mil ciudadanos que por una vía pacífica y respetuosa suscriben la petición de crear el nuevo Estado, desdeñando la historia de ésta región y minimizando el carácter y la dignidad del pueblo lagunero que en cualquier momento puede salir a la calle a exigir que se le escuche y atienda. Hace falta sensibilidad y voluntad política.  


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