Leviatán

Entretelones de la sucesión de Durango

Luego de construir una meteórica carrera como dirigente partidario, alcalde de Durango y como legislador en los ámbitos local y federal, precedido de un proceso interno muy competido con el empresario y político Carlos Herrera Araluce, en 2004 llega a la gubernatura de Durango Ismael Hernández Déras, con un proyecto político que se diseñó para prolongar su vigencia más allá de un sexenio, impulsado por un liderazgo preponderante, sin contrapesos y con un amplio margen de maniobra en el gobierno panista de Vicente Fox.En la sucesión del 2010, siendo Presidente Felipe Calderón, el Ejecutivo estatal decidió que Jorge Herrera Caldera se convirtiera en el candidato del PRI, dejando en el camino a varios aspirantes como Ricardo Rebollo, Jorge Herrera Delgado (Q.P.D.), Ricardo Pacheco, Samuel Aguilar y Luis Enrique Benítez. Dicha decisión desdeñó el activismo de José Rosas Aispuro que no solo aglutinó a la mayoría de la oposición sino que logró desprendimientos importantes de su ex partido. El resultado que favoreció al PRI fue impugnado como fraudulento en los tribunales y en la memoria permanece la paradoja de que fue determinante el voto de La Laguna en aquélla elección.En el ejercicio del poder, demandante de lealtades y carácter, ya en ésta gestión, se generaron hechos agravios que rompieron el monolito de aquél proyecto transexenal. Con el reacomodo de algunos cuadros identificados con el ex gobernador, se ha querido mandar el mensaje de que el conflicto se resolvió, sin embargo la realidad es que sigue el distanciamiento. Vienen las candidaturas de las diputaciones  federales del 15 y luego la renovación de poderes del 16, cuyos procesos pondrán a prueba la consistencia del grupo en el gobierno.La crisis política que enfrenta el gobierno federal no ha sido obstáculo para que los operadores del Presidente intervengan en la selección de los candidatos a las  9  gubernaturas que se renovarán el año entrante. Se sabe que entre diciembre y enero serán designados “candidatos de unidad” que garanticen el triunfo y que en ningún caso habrá contienda interna. Esto significa que en el caso de Durango el gobernador podrá proponer candidaturas pero no será gran elector.Seguramente en el momento de la selección del candidato a gobernador, se hará la valoración de los mejores perfiles y del contexto político de la entidad. La pasada elección fue un aviso del ánimo ciudadano y del voto estratégico de La Laguna. Trasciende que conscientes de su exclusión del proyecto transexenal, los senadores Leticia Herrera y José Rosas Aispuro aceleran el paso y están decididos a impedir el continuismo del  grupo hegemónico que va por el tercer sexenio. 


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