Leviatán

Debilidades de México

Para entender “el marasmo de impunidad” en el que está sumido nuestro país actualmente, el historiador y antropólogo chileno Claudio Lomnitz sostiene que es indispensable revisar la complicada historia de la debilidad del Estado mexicano. En su trabajo que se publicó en el diario El País el pasado 28 de noviembre, asegura que en lo económico México perdió mucho terreno desde la guerra de independencia, pasando por la guerra contra  Estados Unidos, que se adjudica más de la mitad de su territorio y después de esa derrota el país vive una guerra civil complicada por la invasión francesa, la instauración de una dictadura militar que se prolonga por más de 30 años, hasta  que cae con la Revolución de 1910.En estos antecedentes históricos se ubican los orígenes de la corrupción y la impunidad, fenómenos que se enraízan durante el siglo XX y que se incrementan por factores y acontecimientos más recientes que el investigador social los sintetiza en tres: la economía sumergida, la base fiscal de México y las políticas de drogas y control de armas de Estados Unidos.Sostiene Lomnitz que entre uno y dos tercios de la población mexicana actual vive de la economía informal, es decir de prácticas toleradas pero al margen de la ley, como la posesión ilegal de terrenos urbanos o el ambulantaje. Un segundo factor anclado en el presente es el relacionado con la base fiscal del país, en la que PEMEX  aporta más del 30% del presupuesto federal y un muy bajo ingreso tributario de los particulares que no alcanza el 10% del PIB. Revela que en 2012 el porcentaje de los ingresos totales fue del 18% del PIB, muy inferior al 26% en el caso de Estados Unidos y del 32% en Brasil.El factor más delicado de la impunidad y de la violencia criminal que se ha disparado en el país, es consecuencia de las políticas estadunidenses en materia de drogas y de control de armas. La frontera entre Estados Unidos y México “soporta el tráfico más intenso del mundo”. Mientras Estados Unidos administra la economía que satisface “su inmenso apetito por consumir drogas” (es el mercado en el que se mueve el 67% de la droga del mundo) nuestro país, con un sistema policial más débil y corrupto, es el territorio en el que se confrontan los grupos criminales por el dominio de ese mercado gigantesco. Además allá se permite la venta legal de armas, con mínimas regulaciones y aquí no.Con esta mezcla perversa, concluye Claudio Lomnitz, “México paga un precio desproporcionado por los hábitos de consumo de drogas y el uso de armas en el país vecino”.Posdata. En el hipotético caso de que México anunciara desde el gobierno reformas para un cambio radical de la política de drogas, que privilegie la salud, no la acción policial y que establezca todo un sistema que legalice el mercado de las drogas, habría que ver la reacción de los EEUU. Desde esta crisis que amenaza la viabilidad de nuestro futuro, México debe pasar de la postración a la ofensiva global. 


torrescastilloj@yahoo.com.mx