Leviatán

Campañas políticas a prueba

En una carta dirigida al célebre orador y jurista romano Marco Tulio Cicerón, que aspiraba al consulado, la magistratura más importante de la república romana, Quinto su hermano menor, le propuso un Breviario de campaña electoral que hoy se actualiza cuando le recomienda que en “esta campaña también tienes que velar al máximo por ofrecer buenas expectativas en tu política y porque se te considere una persona íntegra”.

Esto que sucedió en el año 64 antes de nuestra era, tiene vigencia al igual que ayer en este mundo que está lleno “de engaños, traiciones y de perfidia”. Una campaña es competitiva por eso se caracteriza por el objetivo de derrotar al adversario, lamentablemente muchos políticos hacen demasiada campaña y no se aplican a la hora de gobernar.

Las campañas electorales no son un medio apropiado para la deliberación porque sirven fundamentalmente para agudizar el contraste y polarizar las ofertas de gobierno. En Durango acaban de iniciar sus campañas los candidatos a gobernador y en breve harán lo mismo los candidatos a diputados y alcaldes. Todos deberán ser escrupulosos en el respeto a la ley para evitar ser sancionados hasta con la pérdida de su registro.

Una campaña eficaz es aquélla que logra la identificación del candidato con los electores, su trayectoria y su propuesta. Su diseño debe ser realista, con objetivos claros, estrategias básicas y con una estructura funcional de organización, distribución de funciones y asignación precisa de responsabilidades.

El empirismo tradicional ya no funciona, hoy se deben atender tres aspectos básicos en una campaña para persuadir al elector sobre el sentido de su voto: el proselitismo político, los medios de comunicación y el marketing digital y las redes sociales.

Los candidatos al gobierno estatal cometerían un grave error si subestiman la problemática de La Laguna y el estado de ánimo de sus pobladores. Para recuperar a esta región no bastan las promesas de campaña, es necesario que los candidatos asuman compromisos concretos sobre estrategias  de seguridad, inversiones, infraestructura, empleo, crisis ambiental y equidad para los laguneros en el ejercicio del gobierno del estado.

POSDATA.- La región es un desorden en materia de seguridad por la fallida coordinación de los gobiernos estatales. La llamada Fuerza Metropolitana de La Laguna es un acierto pero es un error el tratamiento diferenciado de los casinos y los carros “chuecos”. Mientras los gobernadores de Coahuila y Durango no entiendan que no entienden, el  problemade fondo es que si se retiran las fuerzas federales volverá la violencia indeseable del pasado inmediato.


torrescastilloj@yahoo.com.mx