Leviatán

Acoso al voto

Nunca antes en la historia de la joven democracia mexicana se habían vivido comicios tan accidentados en los que el factor predominante fue la guerra sucia en las campañas, la descalificación y la ausencia de propuestas.

Con todas las bondades del modelo de comunicación política que ocupa tiempos del Estado en radio y televisión, prevalecieron las campañas frívolas y sucias en las que los spot en lugar de alentar el voto fueron una repetida invitación  al rechazo de los candidatos.Un proceso electoral sometido al chantaje de organizaciones y grupos extremistas: la CNTE amenazó boicotear las elecciones.

El Centro de Investigación y Seguridad Nacional alertó de una estrategia de “desestabilización y sabotaje” denominada “Junio negro” puesta en marcha por grupos anarquistas, subversivos y radicales que buscan sembrar el caos y la inestabilidad en el país.

Se vivió una cascada inédita de homicidios políticos, más de 70 episodios de secuestro, amenazas, agresiones y ataques vandálicos a instalaciones oficiales y electorales.

Aún permanece impune el robo de papelería electoral, el bloqueo de carreteras, la toma de gasolineras, el secuestro de vehículos y la ocupación de aeropuertos.Una semana antes de las elecciones, la Secretaría de Educación Pública emitió un comunicado en el que informó de la suspensión indefinida de los procesos de “evaluación para ingreso, promoción y permanencia” en la educación básica y superior, hecho que fue interpretado como una claudicación del gobierno frente a las amenazas de la CNTE.

Previo a la jornada electoral y ante el acoso sistemático contra el ejercicio del voto, el Gobierno Federal implementó en los cuatro Estados más conflictivos un operativo del Ejército, la Marina y la Policía Federal, que permitió la instalación de la mayoría de las casillas y el desarrollo de las votaciones.

Independientemente del resultado, como lo escribe en El País Juan Martínez Ahrens, el Presidente Peña Nieto, calendario en mano “tiene más futuro que pasado…tres años en los que tendrá que gestionar un enorme descontento, enfrentarse al reto salvaje de la violencia y esperar que la economía, tras décadas de letargo, despierte.

La cuenta atrás para el Presidente de México ha empezado.” 

POSDATA. Tres hechos relevantes:

1. El triunfo de Jaime El Bronco Rodríguez Calderón es un golpe demoledor contra los partidos que han perdido legitimidad y es una seria amenaza para la sucesión presidencial.

2. Con el PRI como primera minoría y sus aliados el Presidente tendrá margen de maniobra en el Congreso para el resto de su gobierno y 3. Una Izquierda dividida es la pobre imagen electoral que proyectan el PRD y Morena tanto en el DF como en todo el país. 


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