La Feria

Un sueño de tantos

¡Ay, compadres! ¿Y si la vida nos socorriera un poco y nos dejara pasar al “quinto partido”? ¡Imagínese! Porque lo que es a Croacia, ya nos la echamos (en el buen sentido). Sí, la vencimos. La vencimos, encabezados por el “Piojo” Herrera; le metimos tres goles (qué goles, ¡golazos!) a los canijos croatas que, por cierto, hablaron mal de nuestro Memo. Y ahora sí, no tienen ni qué decir.

El primero en la frente, y fue de Rafa. Claro, compadre, se hizo en el Atlas, un equipo de sangre tapatía muy roja y también muy negra… Que ahora sea de Televisión Azteca es otra cosa. Con esa directiva no tenía lucha ¿qué le vamos a hacer? El segundo en el pecho… de Guardado, “El Principito”; claro, también salió del Atlas, con ese espíritu de héroe qué da gusto. El tercero, el tiro de gracia, fue del Chicharito ¡ahí nomás! hechura de mis Chivas… ah, porque por ahora, hasta a Vergara le perdono sus mafufadas. No hay campo en mi corazón para la ofensa, sólo mexicana alegría. De pronto se convirtió en un órgano limpiecito, limpiecito, como recién trapeado. Estoy como los hippies: para mí ahora todo es peace and love: ¡Ganamos!

Ya pasada la emoción, ¿cómo diré…? fue algo así como un soponcio, pero al revés. O sea que en lugar de caer uno se levanta como un solo hombre. Bien dijo mi presi Peña Nieto que debíamos hacer historia… ¡Carajo! Pues la estamos haciendo. Es cierto, al principio del partido andábamos como tensos, porque esos croatas están  grandotes y corren refuerte. Como que la sangre medio se helaba, Pero, ahí tienen ustedes, compadritos, que llega mi Rafa y pone todo en orden.

¿Qué qué está pasando en el Congreso? ¿Con las leyes energéticas? ¡Caramba! ¿Y eso a qué viene? Ya oyeron ustedes a los locutores de Televisa: Hay que disfrutar el momento… Ya escucharon al “Piojo”, hoy es día para gozar, para compartir, mañana pensaremos en Holanda… y en esas reformas energéticas. De todos modos, seguiremos igual. ¿O no? ¿Qué nos ganamos con andar sabiendo cosas que no podemos saber? Ni caso tiene.

Por lo pronto, vivamos el momento que es oro ¿No vieron como se unificó el país cómo una sola alma? ¿No vieron cómo la gente vibró con sus colores?  Mire usted, las familias unidas por las calles, la gente en las avenidas se da la mano, se sonríe, se hace un guiño, se identifica. ¡Nos i-den-ti-fi-ca-mos¡ 

Todo, compadre, todo cambió ahora ¡Claro! Mañana, ya verá, los 62 millones de mexicanos que viven en la miseria tendrán suficiente para vivir. Y los casi quince millones que no comen, tendrán para hacerlo.  ¿No ven que todo es diferente? Hay una nueva mentalidad… a ver, a ver, compárenlo con aquellos ratoncitos verdes… ¡ah, verdad!

¡Destápeme otra chela, compa! Yo nomás les digo esto: si andamos bien en el fut, todo lo demás vendrá por añadidura. Ni la caída de la economía nos duele. Que si el PIB se fue al piso, que si no hay inversión, que si los trabajos pagan una miseria, que si te contratan a través de otra empresa… ¿y? ¿A poco si perdemos el país va a cambiar? Vivamos el momento, ya lo digo el locutor, disfrutemos el triunfo que es de todos. Ya mañana veremos que comerán los hijos. Por lo pronto, le digo, destápeme otra chela ¿no?