La Feria

La rutas de los poetas

Dos proyectos que podrían ser el principio de una nueva forma de concebir la relación entre los espacios públicos y la poesía se han puesto en marcha simultáneamente en Guadalajara, con excelentes perspectivas.

El primero es “La ruta de los poetas”, coordinado por la dirección de Artes Escénicas y Literatura de la Universidad de Guadalajara. El segundo, es parte de “Por favor, lea poesía”, que lleva a un grupo de jóvenes y entusiastas promotores, entre los que se encuentran Miguel Asa y Claudia Andalón.

En el primer caso, se trata de colocar en espacios públicos de la ciudad, ocho placas de cerámica de Tlaquepaque, con un par de versos de poetas destacados, que en algún momento han merecido el premio literario “Juan de Mairena”, máxima distinción que otorga la UdeG a un autor de poesía.

Los ganadores de esta presea, que no incluye cantidad en efectivo, han sido, en 2008, Ernesto Flores y, en los años subsiguientes, hasta 2015, Raúl Bañuelos, Miguel León-Portilla —que sin ser poeta ha sido el mayor estudioso y difusor de la poesía prehispánica—, Guillermo Fernández, Patricia Medina, Eduardo Lizalde, Jeannette L. Clariond y Ricardo Yáñez.

Así que, para comenzar, se instalarán ocho hermosas placas, diseñadas por el cantautor y alfarero Paco Padilla, en distintos sitios de la urbe, para que la poesía dialogue con la gente. Qué estupendo. Los primeros textos, de acuerdo con la información que proporciona la directora de Literatura, Ana Claudia Zamudio, en internet, quedarán colocados en la estación Juárez del tren ligero. Otros se situarán en espacios representativos de la ciudad, entre ellos, “La galería de los poetas” de la Casa de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega, en fecha próxima. Un logro bajo la batuta de Guillermo Covarrubias, responsable de la dirección de Artes Escénicas y Literatura.

En cuanto al proyecto de Miguel Asa y compañeros de armas literarias, se pretende colocar en los vagones del tren ligero, letreros con textos poéticos de autores destacados de Jalisco. La selección la realizan los organizadores y, en unos cuantos días, comenzarán a colocar los carteles en nuestro tren. Ahí, mientras las personas se dirigen a sus destinos cada día, podrán encontrarse con versos memorables que les lleven a olvidar las prisas y tensiones de la vida moderna y abra para ellos el espacio profundo y quieto de la creación poética, con todas sus representaciones imaginarias.

No es la primera experiencia del grupo “Por favor, lea poesía”. Ellos, con escasos recursos y mucha voluntad, han cubierto con calcas y volantes las cuatro esquinas del centro de la ciudad para conminar a la gente a un acercamiento con las letras. También han organizado lecturas, reuniones, transmisiones radiofónicas y otras actividades donde la médula la constituye la poesía.

Ambos proyectos, en la de UdG y el de “Lea poesía”, prometen ser inicio de mayores logros. Ambos merecen continuar y no cejar en su empeño por dejar una huella literaria en nuestra Guadalajara.