La Feria

El Seminario de Cultura Mexicana, en Guadalajara

Para quienes gustan de atisbar en la memoria literaria de nuestro estado, la lectura del libro Seminario de Cultura Mexicana Corresponsalía Guadalajara. Apuntes para su historia, escrito por Silvia Quezada, resultará un placer.

Hay motivos: En la existencia de más de 60 años de esta organización, varios autores destacados de Jalisco han sido parte de ella. Agustín Yáñez, en primer término, ya que desde la presidencia del Seminario en la ciudad de México –primero— y desde el gobierno estatal –después— impulsó la creación y consolidación de la Corresponsalía.

Los primeros intentos de integrar la agrupación datan, nos dice la doctora Quezada, de 1945; pero, fue hasta 1951 cuando logró formalizarse. A partir de entonces, vivió notables momentos de brillo pero también otros de tono gris. En los de brillo, estuvieron presentes intelectuales de la talla de Ixca Farías, Ignacio Jacobo, José Cornejo Franco, Salvador Echavarría, Adalberto Navarro Sánchez, Arturo Rivas Sáinz y Ernesto Ramos Meza, entre muchos más. Es decir, una constelación de ligas mayores.

Empero, en otros periodos, la Corresponsalía sufrió una especie de letargo en las márgenes de la actividad cultural tapatía. Pero esto es pasado. A partir del nuevo siglo, el organismo está completamente despierto y mantiene programas de actividades continuos, además de su revista mensual Ahuehuete y una colección de publicaciones.

Silvia Quezada en sus “apuntes” especifica fechas, personajes y contextos. Los acompaña de breves semblanzas de algunos de los presidentes de la Corresponsalía como el maestro emérito de la UdeG y académico de la Lengua, José Cornejo Franco, quien dejó para posteridad algunos libros sobre la ciudad, entre ellos, esa joyita titulada Testimonio de Guadalajara.

De Salvador Echavarría, otro notable académico, la autora nos entrega también un breve retrato que ilustra en parte con palabras del laguense Navarro Sánchez: “Porque Salvador Echavarría es la experiencia del Dr, Heidegger: con ella, el juvenil de las inquietudes saturó el aplomo de la madurez: jamás vencida; siempre avalorada de comprensión”.

Hay también una semblanza del propio Navarro Sánchez, quien además de ocupar la presidencia de la Corresponsalía fue uno de los editores fundamentales de Jalisco en el siglo XX. La cifra de los más de cien números de su revista Etcétera no ha sido igualada; y la belleza y calidad de las decenas de libros de autores jaliscienses que editó, difícilmente encontrará su par.

En la resurrección milagrosa del Seminario, la mano del actual presidente, Ignacio Bonilla, ha sido clave; su programa ha logrado reunir en la institución escritores, artistas y estudiosos de la talla de Guillermo García Oropeza, Magdalena González Casillas, Sara Velasco, Silvia Quezada, Paco de la Peña, José Bru, Yolanda Zamora y Guillermo Ramírez Godoy, por citar unos cuantos. El Seminario de Cultura está, pues, más vivo que nunca en Guadalajara.