Cosmovisión

De qué se trata la vida…

La  vida no se mide ganando puntos como en un juego. Ni por el número de amigos que tengo, ni por cómo me aceptan los otros. No se mide por mis planes para el fin de semana o porque me quedo sólo en casa.

No se mide según con quienes salgo, con quienes salía, ni con quienes he salido, ni aún por si no he salido nunca con nadie. No se mide por las personas que he besado, ni se mide por el sexo.

No se mide por la fama de mi familia, ni por el dinero o bienes que poseo; ni por la marca del auto que manejo, ni por la escuela a la que asisto. No se mide por lo feo o guapo que soy, ni por el tipo de música que prefiero; ni importa si mi pelo es rubio o negro, o mi tez es blanca o morena.

No se mide por mi inteligencia, ni por los resultados que en los exámenes obtengo. No se mide por las organizaciones sociales a las que pertenezco, ni porque tan bueno soy en el deporte que practico. La vida simplemente no es eso.

La vida se mide según el amor que doy o el daño que hago. Por la felicidad o la tristeza que proporciono a otros. Por los compromisos que cumplo o las confianzas que traiciono.

Se trata de lo que digo y lo que quiero decir, sea dañino o benéfico; de alejarse o de contribuir a los malos entendidos; de los juicios que formulo, de por qué los formulo y a quién y con qué intención los comento; de que ya sea adrede o a propósito, a quien le hago caso o a quien ignoro. Se trata de si uso mi vida para amar o para envenenar el corazón de otros.

Y solo yo escojo la manera en que afectaré el corazón de mis semejantes. De esas decisiones es de lo que se trata la vida. Autor anónimo.

Amigo lector, la vida es mucho más que todo lo que juntos podamos decir de ella. Aprender a vivir es lo realmente importante en nuestro paso por el mundo.

Vivir supone un reto para quien se decide a tomar las riendas de su destino, para el que asume que más allá de las circunstancias... existe algo que sólo a él le pertenece.

La más grande lección del cada día es aprender a vivirlo plenamente, y la mejor forma de comprenderlo es viviéndolo con sinceridad, con sencillez y con respeto.

No se obsesione por la meta, y... disfrute más de la travesía. ¿Usted qué opina?