Cosmovisión

Los tres sobres

Dicen que hay dos formas de aprender: Por la experiencia, que se obtiene de los errores cometidos; y por la sabiduría, la cual se obtiene de los errores de otros. Recomiendo que hasta donde sea posible, se aprenda de los errores de otros. Aprender de los fracasos es siempre más fácil con la ayuda de un buen consejero. Después que cometo errores garrafales, pido consejo de algunas personas que siempre están dispuestas a compartirme sus opiniones. Es importante buscar consejo de la persona correcta.

Oí la historia de un servidor público recién nombrado, que instalándose en su nueva oficina, al sentarse ante su escritorio por primera vez, descubrió que su antecesor le había dejado tres sobres con la instrucción que deberían abrirse sólo en tiempos de angustia.

No había pasado mucho tiempo antes que el hombre entrara en conflicto con la prensa, así que decidió abrir el primer sobre. La nota decía: Échele la culpa a su antecesor. Y así lo hizo. Durante un tiempo todo marchó bien. Pero pocos meses más tarde, de nuevo estaba en problemas, así es que procedió a abrir el segundo sobre. La nota decía: Reorganícese. Y eso fue lo que hizo.

Eso le permitió disponer de más tiempo. Pero debido a que en realidad nunca había resuelto ninguno de los asuntos que estaban complicándole la vida, volvió a tener problemas, y esta vez, peores que nunca. De modo que, desesperado, abrió el último sobre. La nota decía: Vaya preparando sus tres sobres.

Pida consejos, pero asegúrese que sean de alguien que haya aprendido a manejar sus fracasos en forma exitosa. El aprendizaje es un elemento esencial en nuestra existencia. Nos enseña a través de las circunstancias de la vida. No pierda ni un solo detalle.

Amigo lector, la vida es un camino que se recorre hacia adelante, en el que en cada paso, deja un pasado cierto, transita por un presente breve y decide recorrer hacia un futuro ambiguo.

Cada día le reserva importantes lecciones, que agradables o no, trascendentes o no, tienen algo muy valioso que enseñarle. Con actitud de superación y los cinco sentidos alerta atienda las enseñanzas de la vida, y propios o ajenos aprenda de sus aciertos... y de sus errores.

No rehúya a sus temores ni a sus afectos. Deje su prisa por hacer y abóquese a vivir, cierto que quien vive más no es el más longevo, sino el que más experiencias acumula.

La vida es el libro en el que va escribiendo todas sus vivencias, y cada vez que renuncia a alguna sin haberla concluido, donde quiera que vuelva a empezar, el libro se abrirá y aparecerá el indeleble recuerdo del pendiente.

Aprenda observando, dudando, conociendo, probando, atreviéndose una y otra vez, que si es verdad que al final todo acaba siendo un recuerdo... al menos usted se esforzó por dejar muchos buenos recuerdos ¿Qué opina?