Cosmovisión

20 reglas para ganar

Sea impredecible. Sé sutil y discreto hasta el punto de no tener forma. Así, dirigirá el destino de sus adversarios.

Que nadie sepa lo que piensa. Que todos lo sepan vencedor, pero nadie, la forma que asegura sus victorias.

Hable menos de lo que debe. Alá dio al hombre 2 oídos y 1 boca para hablar la mitad de lo que escucha.

Cuando haya que dejar elegir, que sólo elijan entre lo que usted quiera. Los males que se ocasiona a sí mismo, son menos dolorosos que los ocasionados por otros.

Que otros hagan las cosas por usted. Si no alcanza la sabiduría en servidumbre, alcáncela en amistad.

Que su jefe no sepa ni sospeche que usted es más listo que él. Hallará quien ceda en éxito y en carácter, pero no en inteligencia, y mucho menos un superior.

Haga que dependan de usted. Más se saca de la dependencia que de la cortesía. 

Confíe en el interés del prójimo, no en su agradecimiento. Cuando pida ayuda, encuentre en su petición algo que los beneficie, y exagérelo.

La información es poder, investigue. Entre sus enemigos encontrará a quienes sobornar, descubra que se trama contra usted y utilícelos, cree desavenencias y desarmonía.

Libérese totalmente de sus enemigos. Sin comentarios.

No discuta, actúe. No discuta, sólo ofrezca resultados.

Elija sus enemigos y muévalos a su antojo. Al sabio le son más útiles sus enemigos que al necio sus amigos.

La retirada no es la rendición. Una retirada a tiempo vale más que mil victorias.

Busque los puntos débiles. Encontrar el punto débil de cada uno, es el arte de mover las voluntades.

Que otro haga el trabajo sucio. Haga a través de otros lo que pueda acarrearle odio y ejecute por sí mismo lo que le reporten beneficios. 

Diga a los demás lo que quieren oír. Es más útil fantasear que decir la verdad.

Una vez que se decida, actúe sin vacilar. Camine o siéntese, pero no dude.

Ataque las emociones del contrario. Si elimina la esperanza de su enemigo, no le prestará atención nunca más.

Concentre esfuerzos. Más se aprecia la intensidad que la extensión.

Una vez que ha ganado, hay que saber parar. Todo llega al colmo de su perfección: hasta allí ganaron, desde allí, irán perdiendo. Autor anónimo.

Usted, ¿qué opina?