Cosmovisión

Algunas reflexiones sobre la vida


No culpe ni se queje de nada ni de nadie, recuerde que es usted quien hace su vida. Acepte la responsabilidad de edificarse a sí mismo y el valor de acusarse en el fracaso para volver a empezar corrigiéndose. No se queje del ambiente ni de quienes lo rodean, hay quienes en ese mismo entorno, supieron vencer; considere que las circunstancias serán buenas ó malas según la voluntad y/o la fortaleza de su corazón.

Aprenda a convertir las situaciones difíciles en armas para luchar. No se queje de su pobreza, de su soledad ni de su suerte, enfréntelas con valor y acepte, dado el caso, que son el resultado de sus actos y las pruebas que habrá de vencer. No se amargue de sus fracasos, ni se los cargue a otros. Acéptese ó seguirá autojustificándose como un niño.

Recuerde que cualquier momento es bueno para comenzar, y que ninguno, absolutamente ninguno, es tan terrible para claudicar. Y no se engañe, usted es la causa de sí mismo, de su necesidad, de su dolor... y de sus decisiones.

No olvide que así como la causa de su presente es su pasado, la causa de su futuro es su presente. Aprenda de los fuertes, de los valientes, de los audaces, de los inconformes con causa. Imite a los enérgicos, a los ganadores, a quienes no aceptan situaciones, a los que lograron vencer a pesar de todo. Piense menos en sus problemas y más en sus metas, que sus problemas, sin alimento... morirán.

Aprenda a nacer desde el dolor -que es el más grande de los obstáculos- y a ser más grande que él. Nunca piense en la suerte, que la suerte es el pretexto de los fracasados.  Mírese en el espejo de su vida y comience por  ser sincero consigo mismo; reconózcase por su voluntad y por su por su valor o por su  debilidad para justificarse.

Recuerde que dentro de usted hay una fuerza que todo lo puede hacer; que reconociéndose a si mismo más libre y más fuerte, dejará de ser un títere de las circunstancias... porque usted  y sólo usted trazará su propio destino.

Despierte, camine y luche. Levántese cada mañana y respire la luz del amanecer. Sienta que es  parte importante de la fuerza de la vida y... decídase a triunfar. Autor anónimo.

Amigo lector, usted ¿qué opina?