Cosmovisión

El mal hábito de callar

En nuestra cultura, hemos aprendido a no expresar lo que sentimos, a no comunicar lo que nos acontece, a obviar nuestras emociones y nuestros sentimientos. Peor aún, se nos enseña a callar y a no confiar.

Y el hábito de callar trae consigo muchas consecuencias negativas: Una sensación de incomprensión, porque nadie sabe lo qué estamos sintiendo; frecuentes rabietas, por la falta de externar lo que nos acontece; angustia y ansiedad por la prolongada represión emocional en el tiempo, llegando hasta somatizaciones reflejadas en enfermedades.

Otras veces, no callamos lo que sentimos, pero nuestras respuestas son muy desafortunadas en comparación con el estímulo que recibimos. Entendamos la importancia que tiene comunicarnos, la necesidad de trasmitir nuestras emociones e impresiones, y que para hacerlo, necesitamos adquirir la asertividad que nos permita comunicarnos sin herir, sin atacar, sin querer imponer nuestros criterios y nuestras razones.

Una sana comunicación se basa en expresar lo que sentimos y creemos, pero también en escuchar al otro, en ponernos en sus zapatos para comprender sus puntos de vista, que si no para identificarnos con aquello, sí para aprender a respetarlo.

Comunicar no es imponer, es escuchar y ser escuchado. Es convergir. Y de eso se trata la vida: de conseguir puntos de encuentro, no islas de desencuentro; vínculos que nos unan, no posturas que nos separan; canales de expresión, no discursos que nos hagan sentir incomprendidos.

Concluir que es mejor callar que comunicarse lo único que muestra es inmadurez, incapacidad para vincularse, necesidad de victimizarnos para justificar actitudes inapropiadas.

Mi invitación es a atreverse a la experiencia de abrirnos, de hablar y manifestar lo que estamos sintiendo. Conscientes que adquiriremos cada vez más experiencia y asertividad... en la medida en que más practiquemos el arte de comunicarnos. Miguel Frik

Amigo lector, ¡comuníquese! Comprenda y sea comprendido. Deje de lado la pena y que no lo venza el miedo, ni la duda lo avasalle, en libertad ¡Exprésese!

Esté consciente que lo que diga, antes que causar sólo diferencias... pude ser la diferencia. ¿Usted qué opina?