Cosmovisión

Lo que hace la diferencia

Habrá observado a algunas personas que son notables por su manera de resistir las adversidades, que se mantienen incólumes a pesar de los embates del destino y resisten, sin inmutarse, cualquier contratiempo. Su optimismo se mantiene inalterado y a pesar de que un acontecimiento las pueda sumir momentáneamente en la desazón, pronto vuelven a la normalidad. Existe otro tipo de personas que parecen condenadas a la infelicidad. Con prescindencia de todos los dones con que la vida las pueda haber agraciado, parece que siempre tienen algún motivo para estar infelices. Quienes las contemplan no pueden explicarse cómo, teniendo todo lo que tienen, no pueden ser felices.

¿Qué es lo que los diferencia? ¿Cómo es que una, en medio de todos sus problemas, no se deja abatir, y la otra, teniendo todo para ser feliz, renuncia a ello? Un factor que hace diferencia es la manera en que cada uno se comunica consigo mismo... lo que se dice a sí mismo. Para no perder el optimismo ante las adversidades, no importa lo que los otros le digan, sino lo que uno se dice a sí mismo. Solamente cuando las palabras de aliento de otras personas le llegan tan adentro como para que usted mismo se las repita, es cuando hacen su efecto. Si se dice a sí mismo: “Voy a salir de esto”, mantendrá su integridad y tendrá más posibilidades de que eso ocurra.

Si en cambio se dice: “Se acabó todo”, se desmoronará y le resultará mucho más difícil salir adelante. Lo importante es lo que usted crea. Si cree que nunca mejorarán las cosas, no solo se sentirá infeliz, sino es muy poco probable que haga algo para mejorar las circunstancias. Sus creencias influencian no sólo su estado de ánimo, sino también las acciones que emprende. Estas acciones son las que, en última instancia, decidirán su destino. Si piensa que hay posibilidad de mejorar, es my posible que lo consiga. Si cree que es muy poco lo que se puede hacer, también será muy poco lo que intentará. Como lo que le ocurra dependerá en gran parte de lo que haga, los hechos terminarán dándole la razón. Las únicas personas que no tienen problemas son las que ya no viven. Mientras viva, tendrá problemas; eso es un hecho de la vida. Si se deja abatir por los problemas, terminará en una espiral descendiente de la que solamente saldrá... saliendo de la vida.

La manera de evitarlo es cambiando su forma de pensar. Aprender a dirigir su cerebro de manera que le ayude y no lo perjudique. Autor anónimo. Amigo lector, mientras siga haciendo lo mismo, obtendrá siempre los mismos resultados. Renueve sus pensamientos y sus actitudes...  Si quiere y cree en algo, puede hacer que suceda. Todo está en la actitud y en la confianza que tenga en sí mismo. Cambie su manera de pensar... para que cambie su manera de vivir. ¿Qué opina?