Cosmovisión

La diferencia entre el fracaso y la derrota

La gran diferencia entre el fracaso y la derrota es que el fracaso se acepta como una lección por asimilar, como un paso más hacia la meta. Nos muestra el camino equivocado, que una vez reconocido, no debemos volver a recorrer. Nos alerta a que no volvamos a caer en la misma trampa y a entender, que a menudo, la nube que oscurece nuestro presente nos sirve para iluminar nuestro futuro.

La derrota, en cambio, es la decisión de no volver a intentarlo, de claudicar ante los obstáculos, de renunciar a la posibilidad de convertir el fracaso en éxito.

Y no dude que irremediablemente será vencido sólo cuando se estime derrotado; que los obstáculos en el camino de los débiles se convierten en escalones en el sendero de los triunfadores, y que son ellos, con su visión fija en su objetivo, los capaces de convertir los obstáculos en retos a superar. En cambio, el que no tiene la suficiente ambición de llegar a la meta se desanima fácilmente ante el esfuerzo que se le exige, ante los riesgos que le acechan y ante las dificultades que se le presentan; el que antes de iniciar el camino, se da por vencido.

Si usted ya definió qué es lo que desea en la vida y día a día alimenta su determinación para lograrlo, difícilmente lo detendrán, es tal su convicción que los obstáculos dejan de serlo, y más bien, los convierte en detonadores para lograr su realización.

Así, quien se ha decidido a alcanzar su meta, habrá de enfrentar muchos obstáculos, renunciar a comodidades y privilegios, y luchar intensamente para ir superando cada reto e ir nutriendo la satisfacción que ello le va causando hasta lograr el fin deseado.

Convierta en viento a favor cada error, cada falla, cada fracaso. Asimile la lección, incremente su experiencia y fortalezca su determinación hasta alcanzar sus propósitos.

Y consciente que perdedor es el que ni siquiera lo intenta, recuerde que es preferible vivir luchando intensamente que declararse derrotado, que un claro objetivo hay que tener en la vida: Apostar todo para triunfar. Autor anónimo.

Amigo lector, antes que preocuparse por sumarle fracasos a su vida... preocúpese cuando se sienta derrotado. Usted ¿qué opina?