Cosmovisión

Para crecer

Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces. No desees ser imitado. Termina siempre lo que comenzaste. Ordena lo que has desordenado. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.

Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano. Aprende a recibir, agradece cada don.  Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente. Desarrolla tu generosidad sin testigos. Cesa de autodefinirte. No mientas ni robes. No te apropies de nada ni de nadie. Reparte equitativamente.

Has planes de trabajo y cúmplelos. Respeta los compromisos contraídos. Cumple tus promesas. No ocupes demasiado espacio. No hagas ruidos ni gestos innecesarios. No establezcas amistades inútiles. No te dejes impresionar por personalidades fuertes. No seduzcas.

Come y duerme lo estrictamente necesario. Habla sólo lo necesario. No hables de tus problemas personales. No emitas juicios ni críticas. Sé puntual. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo. Nunca amenaces. En una discusión ponte en el lugar del otro.

Admite que alguien te supere. No elimines, transforma. Vence tus miedos. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo. Vence tus antipatías. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti. Transforma tu orgullo en dignidad; tu cólera en creatividad; tu avaricia en respeto; tu envidia en admiración; tu odio en caridad.

No te quejes. No te alabes ni te insultes. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como: piedad, admiración, simpatía y complicidad.

No trates de distinguirte por tu apariencia. Antes que contradecir, calla. Si ofendes a alguien, pídele perdón. Si lo has ofendido públicamente, excúsate públicamente. No conserves objetos inútiles. No te adornes con ideas ajenas.

No te definas por lo que posees. Concédete siempre la posibilidad de cambiar. Cuando te enfermes, en vez de odiar ese mal, considéralo tu maestro. No mires con disimulo, mira fijamente.

Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos. Si decides trabajar para otros, hazlo con placer. Si dudas entre hacer y no hacer... arriésgate y vívelo. Gurdjieff

Amigo lector, ¿usted qué opina?